(Proyecto Colaborativo) Voluntariado en ORES! (12 de abril)
Hoy acudí a mi turno en el proyecto colaborativo de voluntariado en la Obra Recoletana de Solidaridad (ORES), junto con otros amigos: Andrea Peraltilla, Gabriel Gálvez y Fátima Alarcón.
Desde que llegamos, nos pusimos a disposición de lo que necesitara Anita, la encargada de la tienda de ORES, la tarea que nos encargó fue hacer el inventario de los items que ella va llevar al Penal de Máxima Seguridad el día martes.
Honestamente, creí que el trabajo de inventario era más tedioso, pero gracias al trabajo colaborativo correcto del grupo de hoy lo hicimos más sencillo y rápido. Terminamos a las 18h00 y cerramos la tienda como nos encargó Anita, quien iba a regresar en la noche.
Me gustó esta experiencia y espero con ansias la próxima vez, me gusta el hecho de poder sentirme útil y ayudar a quien lo necesite. Estas experiencias también me hacen crecer y aprender a trabajar y servir.
Finalmente, me gustaría compartir una experiencia que tuve al regresar a casa luego del servicio de voluntariado en ORES. El taxista que me llevó es venezolano, Gustavo, de 28 años, quien lleva 5 meses en Lima. Mientras hablábamos del pesado tráfico de nuestra capital, le dije, por si no se lo habían dicho antes, de manera cordial: "Bienvenido a Lima". Se puso contento de que un limeño le diera la bienvenida a la ciudad, después del considerable tiempo que tenía. Me comentó acerca de los malos tratos que recibe de algunos limeños, quienes lo agreden verbalmente con insultos xenófobos, pero que a pesar de esto le está yendo bien como taxista. Le pedí disculpas por las actitudes de esos compatriotas, quienes son realmente ignorantes y maleducados. Me comentó que es ingeniero electrónico titulado y su esposa también, pero prefiere ser taxista, ya que, según me dijo, tiene una compatriota que convalidó su título y empezó a ejercer, también como ingeniera, en la empresa (voy a mencionar el nombre ya que los datos que me dijo fueron impactantes) "Metalgrid", donde trabaja en un régimen de 12 HORAS DIARIAS y recibe 32 SOLES COMO JORNAL. No pude más que indignarme, no se puede permanecer indiferente. Ante esta situación, le dije a Gustavo que como escolar todavía tengo un campo de acción limitado, pero que si le podía ayudar, mi familia y yo, con algo que necesitara, le anotara mi número. Intercambié números con Gustavo, espero poder ayudarlo algún día. Me hizo mucha ilusión que me agradeciera este gesto, una vez más sentí que había ayudado a alguien, sobre todo de manera desinteresada.
Desde que llegamos, nos pusimos a disposición de lo que necesitara Anita, la encargada de la tienda de ORES, la tarea que nos encargó fue hacer el inventario de los items que ella va llevar al Penal de Máxima Seguridad el día martes.
Honestamente, creí que el trabajo de inventario era más tedioso, pero gracias al trabajo colaborativo correcto del grupo de hoy lo hicimos más sencillo y rápido. Terminamos a las 18h00 y cerramos la tienda como nos encargó Anita, quien iba a regresar en la noche.
Me gustó esta experiencia y espero con ansias la próxima vez, me gusta el hecho de poder sentirme útil y ayudar a quien lo necesite. Estas experiencias también me hacen crecer y aprender a trabajar y servir.
Finalmente, me gustaría compartir una experiencia que tuve al regresar a casa luego del servicio de voluntariado en ORES. El taxista que me llevó es venezolano, Gustavo, de 28 años, quien lleva 5 meses en Lima. Mientras hablábamos del pesado tráfico de nuestra capital, le dije, por si no se lo habían dicho antes, de manera cordial: "Bienvenido a Lima". Se puso contento de que un limeño le diera la bienvenida a la ciudad, después del considerable tiempo que tenía. Me comentó acerca de los malos tratos que recibe de algunos limeños, quienes lo agreden verbalmente con insultos xenófobos, pero que a pesar de esto le está yendo bien como taxista. Le pedí disculpas por las actitudes de esos compatriotas, quienes son realmente ignorantes y maleducados. Me comentó que es ingeniero electrónico titulado y su esposa también, pero prefiere ser taxista, ya que, según me dijo, tiene una compatriota que convalidó su título y empezó a ejercer, también como ingeniera, en la empresa (voy a mencionar el nombre ya que los datos que me dijo fueron impactantes) "Metalgrid", donde trabaja en un régimen de 12 HORAS DIARIAS y recibe 32 SOLES COMO JORNAL. No pude más que indignarme, no se puede permanecer indiferente. Ante esta situación, le dije a Gustavo que como escolar todavía tengo un campo de acción limitado, pero que si le podía ayudar, mi familia y yo, con algo que necesitara, le anotara mi número. Intercambié números con Gustavo, espero poder ayudarlo algún día. Me hizo mucha ilusión que me agradeciera este gesto, una vez más sentí que había ayudado a alguien, sobre todo de manera desinteresada.

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