(Tercer Artículo) Elecciones 2021: ¿Se aproxima la llegada de la ola de Ultraderecha global al Perú?

Debido a problemas de conexión y red del día domingo 20 de enero, para el cual estaba programado originalmente la publicación del siguiente artículo, es el motivo por el que recién se está publicando hoy, lunes 21 de enero del 2019. De esta manera, pido las disculpas correspondientes. 


En los últimos años, debido a distintas condiciones en el entorno político del momento, se produjo la instalación de gobiernos nacionalistas de corriente ultraderechista en distintos países del mundo. Aproximándose cada vez más las elecciones presidenciales de 2021 en el Perú, estamos a tiempo prudente para contemplar el eco de las ideas de dicha corriente: no más migrantes, conservadurismo de corte religioso, no más corrupción, etc. Lo cual nos lleva a preguntarnos si ¿Es factible la aparición de un caudillo o movimiento de ultraderecha en la campaña presidencial de 2021? En el Perú, hemos tenido ya anteriores gobiernos proclamados pro-fascistas, por ejemplo, el gobierno del general Luis Sánchez Cerro y el movimiento de la Unión Republicana, ambos enterrados en el olvido por posteriores gobiernos; sin embargo, ¿estamos frente a una resurrección de la ultraderecha en el Perú? Con el objetivo de dar respuesta a estas preguntas, realizaremos un análisis comparativo breve de casos relevantes en el mundo y la situación actual local.
Marine Le Pen, lideresa ultraderechista francesa.

Primero, la crecida del número de adeptos de algunos partidos o personajes de ultraderecha se debe a su discurso. Cabe resaltar que no son necesariamente buenos oradores, sino es el mensaje y la forma cercana con la que lo dan, dándole al público lo que quiere escuchar. Es decir, la ultraderecha se basa en la propia idiosincrasia del pueblo para elaborar sus ideas y conseguir masificarlas. Por ejemplo, en el apoyo a grupos y colectivos que realizan protestas contra el gobierno de turno. Basándose en que el sistema o el objeto de protesta no sirve o debe ser reemplazado, demostrando la ineptitud del gobierno y dándole la razón a las masas en las calles. Es el caso de Marine Le Pen en Francia. Desde 2017 cuando Emmanuel Macron la derrotó en la segunda vuelta presidencial, Le Pen ha desarrollado una campaña de reconstrucción y renacimiento de su movimiento, que recientemente cambió de nombre a <<Rassemblement National>> (en francés, “Agrupación Nacional”) para el lanzamiento de su campaña europea. A su vez, los denominados conflictos Macron/Marine han acaparado la atención de la escena política; pero nunca como ahora último con la protesta de los Gilets Jaunes (en francés, “Chalecos Amarillos”) contra el impuesto gubernamental a la gasolina. Sucede que Marine Le Pen ha denotado su apoyo a los Chalecos Amarillos y ha conseguido hacer eco dándole un giro a la protesta, “pidiendo una disolución de la Asamblea Nacional y nuevas elecciones legislativas proporcionales” (Marianne.fr, 2019).
En el Perú, debido al complicado ambiente político, con un sistema metido hasta los codos en tramas de corrupción, ya sean nacionales o internacionales, la población tiende a desconfiar de sus autoridades y ha desarrollado una actitud de escepticismo frente a la política. Este podría tomarse como el primer indicador de una posible aparición de la ultraderecha, que podría presentarse recogiendo este malestar de la población. Sin mucho argumento, solo entregándole el valor de verdad absoluto a las masas de la calle que protestan contra el actual gobierno, y esperanzándolos que en un gobierno futuro, dicho movimiento va a solucionar los problemas que los aquejan.
Santiago Abascal, líder de VOX.

Segundo, el movimiento político o partido de ultraderecha, por excelencia en estos últimos años, se identifica con la idiosincrasia del pueblo al que busca representar, llevándola en su estandarte hasta el extremo. El “caudillo” o líder del partido, en su discurso, alaba las fortalezas, hazañas históricas y tradiciones de su pueblo, buscando la identificación del electorado con su discurso e ideario. Un caso concreto es el de Santiago Abascal, líder de “VOX”, en España, quienes han sido llamados por sus rivales políticos como los “herederos del franquismo” y que recientemente ganaron 12 asientos en la Junta de Andalucía, impidiendo la mayoría socialista, que había gobernado dicha comunidad por 40 años continuos. Abascal ha ganado notoriedad a nivel nacional en España, luego de su significativa irrupción en las elecciones regionales de Andalucía, con discursos que exaltan el nacionalismo conservador, sin mucho argumento, sino sentimiento. “¿Que amaís a vuestra patria? ¡Fachas! (…) ¿Qué quereís defender las fronteras de España, las paredes de vuestro hogar? ¡Xenófobos, y fachas!” exclama Abascal al público asistente en Vistalegre, burlándose del progresismo y exagerando sus propósitos. (ElentirVigo, 2018)
Es precisamente, este llamado a los sentimientos y el clamor nacionalista, un rasgo de la ultraderecha, que en el Perú se podría manifestar, al igual que sucede en otros países, por la presencia de un sinnúmero de inmigrantes que ingresan diariamente al país por nuestras fronteras terrestres, la mayoría como indocumentados. En el caso del Perú, son los refugiados venezolanos, quienes han sido, errónea y lamentablemente, utilizados como chivo expiatorio para todo mal de la sociedad peruana. La ultraderecha se presenta como la oferta de impedir la llegada de más refugiados al país, en forma de “proteger nuestras fronteras y nuestra gente”.

Tercero, el caudillo o líder y su partido, al ser un fenómeno político, por obvias razones, han de necesitar el apoyo en sus filas de algunos grupos de poder e influencia. Para esto, se deben localizar grupos con conflictos de intereses con el gobierno o que hayan perdido o estén en plenas batallas políticas en el campo legislativo contra el gobierno. En el caso del vecino país de Brasil, el actual presidente ultraderechista, Jair Bolsonaro, consiguió el apoyo de un sector importante de la sociedad brasileña, los grupos católicos conservadores y evangélicos, a través de su promesa de “defender a la familia” y “combatir la ideología de género”. Además, como menciona el portal español “El Periódico”, Bolsonaro es “célebre por sus comentarios racistas, homófobos y machistas” (El Periódico, 2019); y a pesar de todo esto, goza de una aprobación realmente numerosa. Esto se debe también a sus promesas de investigar a los corruptos y sanear al país que ha sido asolado por la corrupción en varios sentidos.
Jair Bolsonaro, Presidente de Brasil.

Es este populismo lo que garantiza el apoyo de otros líderes de opinión, como pastores evangélicos y colectivos católicos conservadores “pro-familia”, como también de las propias masas de votantes. El caso de Brasil, sobre el debate de “ideología de género” y la lucha contra la corrupción, es bastante similar al Perú. En nuestro caso, la ultraderecha se podría manifestar con un candidato que desarrolle una política similar contra la temida “ideología de género”, llamada así únicamente por sus detractores (Perú 21, 2016), y que prometa poner fin a décadas de corrupción en el país. Siendo así, en el Perú, los grupos que apoyarían a un caudillo o líder ultraderechista con estas características serían el “Colectivo Dignidad” y “#ConMisHijosNoTeMetas”, junto con las iglesias evangélicas, últimamente vinculadas directamente con congresistas actuales, y el sector más conservador de la Iglesia Católica en el Perú.
En conclusión, la ultraderecha, al igual que otras movidas anteriores de tendencia global, no es ajena a la política peruana, solo que está tardando en aparecer. Como hemos podido observar, existen tres indicadores que podrían propiciar su irrupción en el panorama político nacional; pero para esto, solo falta alguien que se digne a formar su agrupación política, basada en las características de auge que mencionamos anteriormente, y, como todo oportunista, se inscriba a las elecciones de 2021. La ultraderecha se implanta en la sociedad como el extremo que es, solo que se duerme en momentos de diálogo y tolerancia, sin embargo, es capaz de despertar para enriquecerse del malestar de la población.

Bibliografía


El Periódico. (2 de Enero de 2019). Bolsonaro: "Vamos a combatir la ideología de género". ElPeriódico.esRecuperado el 19 de enero del 2019 de: https://www.elperiodico.com/es/internacional/20190102/jair-bolsonaro-vamos-combatir-ideologia-genero-7226023
ElentirVigo. (8 de Octubre de 2018). ‘¡Fachas!’ El discurso de Santiago Abascal burlándose de la histeria de los progres. Contando Estrelas. Recuperado el 19 de enero del 2019 de: http://www.outono.net/elentir/2018/10/08/fachas-el-discurso-de-santiago-abascal-burlandose-de-la-histeria-de-los-progres/
Marianne.fr. (11 de Enero de 2019). Gilets jaunes : pourquoi Marine Le Pen est la seule à en profiterMarianne.frRecuperado el 19 de enero del 2019 de: https://www.marianne.net/politique/gilets-jaunes-pourquoi-marine-le-pen-est-la-seule-en-profiter
Perú 21. (1 de Diciembre de 2016). Por qué no debes tenerle miedo a la ideología de género. Perú 21Recuperado el 19 de enero del 2019 de: https://peru21.pe/lima/debes-tenerle-miedo-ideologia-genero-234797

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